domingo, diciembre 13, 2009

Las trayectorias: 12

Me he ido colando -y desgastando- poco a poco de la razón de ser de mi interés primario. He redimido algunas cosas para quedarme envuelta en el sazón del sin sazón incierto que me traba.

Cada vez que el periódico me pica un ojo y, me atiborro de sus letras, noto que mi espíritu pende y titila, repito, se desgasta. El Jueves pasado olvidé recorrer la ciudad y sus museos, olvidé por igual el Jazz de Casa de Teatro del Lunes, Martes y Miércoles. Me perdí la celebración del Amarillo-azuloso paralelepípedo que me embarga, dejé a Saramago envuelto en sábanas nuevas con aroma a otro hogar. Sin embargo, cuando uno se cree que ya todo lo perdido nunca se gana ni que lo fuercen a ser, me topo con las trayectorias a las que tanto tildé de impostergables dentro de la agenda, cuyas nunca me han visto, y noto que la esperanza no se ha perdido.

Este miércoles me pongo el traje de vuelta atrás y pienso colmarme de memoria. Que no me espante la sabiduría cuando toque a mi puerta, la quiero recibir solemnemente y hacerla mía de una vez por todas.

viernes, noviembre 20, 2009

El Umbral

Hacia ella me dirigia, pausada y sigilosa como quien augura lo que llegará...



El bermejo de sus cabellos lo decía todo, las historias contadas en su regazo mientras alguna que otra vez se colaba mi mano sobre su nuca me hacían darme cuenta que pronto se esfumaría, religiosamente, toda su cabellera suave. ELLA que siempre nos ha obligado a los refrescos después del almuerzo (para luego inventar un modo de como deshacerme de ese liquido que no consumo) insistiendo en que "de algo muere uno", inclusive ese día en que, sollozando en el diván, juraba que no daba mas a la tregua.

Sabido es que ELLA nunca ha censurado el lenguaje irreverente de los suyos, ni las acciones asqueantes *a veces, de quienes le rodean. No perdono el hecho de que se rinda sin luchar, de que siga escondiendo su dolor y jure felicidad eterna. El final de las historias nunca es feliz para todos los actores, y en esta obra de vida, este escenario forzado no traerá mas que arrepentimiento por una gran parte de los que dicen quererla.

Nunca pedí que se repitiera la historia, nunca quise, aferrarme a seres que en evidencia nos dejan para descansar, y, aun no me cabe que el destino siga trazando, a su antojo, lo que le parece.

Que no se acabe esto nunca Gloria, esto de quererte tanto...


Imagen por V.F

domingo, noviembre 01, 2009

Cúmulo

Gravity release me, and don't ever hold me down


Todos pasamos por épocas de ciclos infinitos, minutos interminables que quisiéramos volarnos. Hay veces en que nos enfocamos tanto en no disfrutar lo que nos pasa y vivir de la queja, también hay veces que las cosas sencillas nos hacen olvidar todo lamento que surja.

Igual nada llega solo. No quiero ni empezar a describir los últimos acontecimientos familiares para siquiera acercarme a repetir la historia Báez, no voy a enfocarme en los tres días en cama que me ha tocado vivir junto a mil doscientas pócimas que mi hermana y madre se han encargado de, muy pacientemente darme, hago esto en pos de pedir, literalmente algo de fuerza que me llegue de la manera que quiera llegar.

Ni Saramago, ni Sabina. Ninguna melodía ha podido calmar este ímpetu. Normalmente hubiese tirado todo por la borda y me hubiese largado al rincón mas alejado. Ahora no puedo, el deber moral demanda algo mas.

Solo algunos comprenden, ahora, la posición en la que me encuentro, y todos insisten que me perfume de paciencia. Me habré equivocado de nuevo?

miércoles, octubre 21, 2009

"No inglish plis"

Y mientras hablaba con ella, y nos reiamos sin parar definiendo lo "lindo" que se ven los calvos, especialmente esos dos, recordaba esas noches de pizzas interminables y cervezas de dos euros con cincuenta.

Los aviones y yo nos hemos vuelto buenos amigos, cruzar fronteras me parece, aun a mi edad que avanza, excitante y enriquecedor. Es increible como puede uno visitar la misma tierra veinte veces y veinte veces encontrar cosas distintas y que te dejan algo. Pero retornando a las pizzas y el pitch de cerveza de 10€, esta niña y yo hemos tenido esos momentos fugaces de hablar de todo, y ahora, sabiendo que me quedan menos de diez horas para zarpar nuevamente hacia una tierra bastante conocida, me doy cuenta que, aun queda una jarra de conocimientos que absorber.

Enre cerveza y pizza tambien me ha tocado hablar de temas triviales, entre esos la crítica al lenguaje, a esos letreros que te comunican cosas en una lengua extranjera solo por sonar mas "chic" de la cuenta, como ese colmadito al lado del trabajo que dice en grande "We deliver" y un sinnumero de anglicismos que para que mencionarlos. Amen, hoy me he dedicado a pensar como designar alguna comunicación en contra de esa expropiación sutil que se va haciendo evidente con el tiempo. Nos tocará colocar pancartas que digan "solo se habla español" o "no inglish plis" a ver si de una vez por todas aprende uno a querer su lengua-dote que nos identifica y sumerge toda cultura en ella, o bien habrá que exigir que hasta en las calles de Berlín se llenen de letreros como "Te lo llevamos a tu casa".

La globalizacion tiene un limite, y es esa franja débil de perdernos en el idioma y transformarlo lo que asusta. Tengo un miedo 'erdiantre' dentro de mí, pero mejor me callo, no vaya a ser cosa que por seguir defendiendo me canten "it's too late" en tierra extraña.

Nos vemos en cuatro días, con reportes tangibles de la vida gringa, una vez mas. Que el dios de los católicos me ampare y me guarde.

domingo, octubre 18, 2009

Una Bienal plateada



Hasta Noviembre estará allí. Esperando por sentidos ávidos de legado social, perspicacia nueva, de cultura.

Había pospuesto su visita por un concurso que nunca entregué, había dejado llenar de telaraña las paredes del MAM, que tantísimos recuerdos (buenos y malos) me trae a memoria.

Circundé la bienal el mismo día que me toco ver por ultima vez, esa chispa de alegría que sumerge mi ser y me ata. El 24 de Septiembre me trae recuerdos de momentos confusos de un adiós sin querer y de un comenzar de este ritmo raro de vida que me lleva en su ondular. Después de allí me fui a un respiro en Samaná, a ver un atardecer y "comer pescado" en Cayo Levantado. Creo que ese fin de semana fue místico, creo que desde que me encaminé a la Bienal he cambiado también un poco.

Ramón Oviedo escribió en mis venas y ahora no puedo dejar de verlo en todos lados. Es raro, he escrito esto casi un mes después de haberlo vivido, pero no fue sino hasta ayer que comprendí, que toda enseñanza viene acompañada con reflexiones posteriores. He de conjugar dicho verbo antes de que sea muy tarde, antes de que me cambien por alguien mas que se atreva a enterrar los miedos de una vez por todas.