Gravity release me, and don't ever hold me down
Todos pasamos por épocas de ciclos infinitos, minutos interminables que quisiéramos volarnos. Hay veces en que nos enfocamos tanto en no disfrutar lo que nos pasa y vivir de la queja, también hay veces que las cosas sencillas nos hacen olvidar todo lamento que surja.
Igual nada llega solo. No quiero ni empezar a describir los últimos acontecimientos familiares para siquiera acercarme a repetir la historia Báez, no voy a enfocarme en los tres días en cama que me ha tocado vivir junto a mil doscientas pócimas que mi hermana y madre se han encargado de, muy pacientemente darme, hago esto en pos de pedir, literalmente algo de fuerza que me llegue de la manera que quiera llegar.
Ni Saramago, ni Sabina. Ninguna melodía ha podido calmar este ímpetu. Normalmente hubiese tirado todo por la borda y me hubiese largado al rincón mas alejado. Ahora no puedo, el deber moral demanda algo mas.
Solo algunos comprenden, ahora, la posición en la que me encuentro, y todos insisten que me perfume de paciencia. Me habré equivocado de nuevo?