
Hoy es mi día libre, hoy desperté porque me despertaron. Hoy me serví el acostumbrado bowl de cereal y una taza de café* que aunque lo he dejado de lado, a veces hace falta.
Se permite pensar, se permite alojar sentido en la corteza de 3mm que nos circunda la parte superior del cuerpo, se permite todo mientras no se revele a la luz, mientras se cubra con un negro antifaz el pensar...


Chan Chan cuenta acerca del recorrido de un viajero a través de pueblitos cubanos de la provincia de Holguín, en el noreste de Cuba, entre las provincias Las Tunas y Guantánamo.
El viajero viaja de Alto Cedro al puerto de Marcané. Luego arriba a Cueto y de allí quiere irse a Mayaré. Chan Chan es un chavo que está enamorado. Su “cariño no se lo puede negar” a su amor y por eso se le cae la baba de la boca. Los dos están chambiando en la playa. Chan Chan y Juanica están construyendo una casa y necesitan arena, la cual cuelan en la playa. Chan Chan toma la arena y la echa al colador, el cual Juanica tiene preparado.
