
"Que diablos de dios es éste que, para enaltecer a Abel, desprecia a Caín", así decía la frase que, impregnada en el respaldo me hizo devorar sus casi trescientas páginas en medio día. Saramago vuelve a ser el premio nobel que junto a su"Evangelio según Jesucristo" me convirtió en una ávida lectora de sus escritos. “… no estoy cuestionando a Diós, estoy cuestionando a la humanidad que un día lo ha inventado” reitera en una de sus entrevistas convencido.
Jose Saramago nos regala un libro lleno de escenas, que van contando todo aquello que Caín tuvo que vislumbrar recorriendo el antiguo testamento de aquel libro de los cristianos. Nos recuerda a su vez la historia de la destrucción de Sodoma, el sacrificio de Abraham, y por ultimo el arca de Noé, en donde, nuestro héroe de la historia desafía al dios convirtiéndose en el asesino de los tripulantes de la embarcación e interrumpiendo de esta manera la preservación de la raza humana.
Era Miércoles cuando cerraba aquel mágico escrito. Ese mismo día recibí una de esas llamadas que te hacen soñar despierto. Tomé "La sombra del viento" acompañada de esas infusiones de flores y frutas que persigo últimamente. Desde entonces y hasta ahora, sigue persiguiéndome Carlos Ruiz con su obra agarrada del alma.