viernes, mayo 15, 2009

Reverso


En la misma semana en que me tocó ser juez y parte de un extracto de mi futuro, tomé decisiones que, viendo en retrospectiva, nunca me habría imaginado tomar. Decidí que en vez de seguir aquellos dictados caminos de seguridad, me insertaría en la incertidumbre, en "a lo que venga (lo que fuere)".

Tengo en mis manos unos números que representan un recorrido que está por realizarse, tengo en el costado unos sueños puestos en pause hasta que alguien esté listo a encomendarlos junto a mi. Siento que me queda tan poco tiempo, que se me escapa, siento, a veces siento que dejo de sentir.

Mis días se han reducido a su mas mínima expresión. Hace dos días justos me diste el chance de sonreír de nuevo, ni cuenta te diste y, así se hizo perfecto. He vuelto a ser un títere, de algo que no soy yo y sin embargo no dejo de serlo. Siento que aquella brisa alardeaba alegría y permanencia. Alardeaba felicidad.

lunes, mayo 11, 2009

El papalote (y el tiempo se peina)



Será por tu vivienda
hecha de ruinas y de misterios
porque rompías la roca
para ganarte un par de medios
o por tus tirapiedras
los más famosos de la loma
de la mejor horqueta
de la guayaba y duras gomas.
Será por todo esto
que mi memoria se empina a ratos
como tus papalotes
los invencibles, los más baratos
y levanta en peso
Narciso «El Mocho», para ponerte
junto a los elegidos
los que no caben en la muerte.

El papalote, cae, cae, cae, cae, cae, cae
El papalote, cae, cae, cae, cae, cae, cae
Se va abolina la imaginación
buena cuchilla lo picó.

Una vez de tus manos
el coronel salió brillando
que pájaro perfecto
cuantos colores, que lindo canto
ninguno de nosotros
iba a volarlo, ya se sabía
era un encargo caro
del que mandaba, del que tenía.

Llevabas en el puño
aquel dinero de la tristeza
dinero de aguardiente
del sol de Cuba, de la cerveza
y te seguimos todos
a celebrarlo, sucios y locos
para tí, «Carta Oros»
y caramelos para nosotros.

El papalote, cae, cae, cae, cae, cae, cae
El papalote, cae, cae, cae, cae, cae, cae
Se va abolina la imaginación
buena cuchilla lo picó.

La gente le chiflaba
cuando en la tarde
subías borracho
tu contestabas piedras
y maldición a tus muchachos
eras el personaje
de los trajines de tu pueblo
eras para la gracia
eras un viejo, eras negro.

Una noche el respeto
bajo y te puso bella corona
respeto de mortales
que muerto al fin te hizo persona
pobre del que pensó
pobre de toda aquella gente
que el día más importante
de tu existencia
fue el de muerte.

El papalote, cae, cae, cae, cae, cae, cae
El papalote, cae, cae, cae, cae, cae, cae
Se va abolina la imaginación
buena cuchilla lo picó.

Una noche el respeto
bajó y te puso bella corona
respeto de mortales
que muerto al fin te hizo persona
pobre del que pensó
pobre de toda aquella gente
que el día más importante
de tu existencia
fue el de muerte.

El papalote, cae, cae, cae, cae, cae, cae
El papalote, cae, cae, cae, cae, cae, cae
Se va abolina la imaginación
buena cuchilla lo picó.

sábado, mayo 09, 2009

Puerto Madero

And all the people that aren’t from here would like to come and stay
And all the people that are from here just want to get away




Hice un recorrido mental ayer, mientras yacía en la cama en espera de que algo me iluminase el cerebrito y me dijera que hacer para multiplicar el tiempo que no sobra. Entonces me puse a recordar, le di cuerda al reloj de retorno y, cerrando los ojos me transporté diez leguas de vida atrás. Con poco esfuerzo logré divisar encuentros, seres, edades muertas, gente perdida. Apretando bien la visibilidad recordé las vivencias de los domingos, los juegos de dominó en casa de Chago. Recuerdo tambien como pensabamos que el presente no se acababa, que los caramelos de sabor a menta tenian don de eternidad.

Las peripecias que imaginé luego se volvieron hacia mí y me hicieron despertar. Hoy, ahora, de nueve hermanos sólo tres han decidido seguir firmes en su tierra, labrando para cosechar frutos exquisitos. Todos se van, tratan de escapar de la realidad que hace sucumbir hasta al mas fuerte.

Recordé entonces aquella cancion de Johansen, esa misma con la que inicia este post dentro del antifaz. Aquella de "Puerto Madero". Mientras la escucho, relaciono sus palabras con los Báez.

Definitivamente,
all the people that are from here just want to get away

viernes, mayo 01, 2009

a.r.r.e.b.a.t.o

Me declaro en estado de Arrebato.

Cuanto me gusta ese extraño sentir.

Arrebato, simple Arrebato de ese que no se genera con seres extraños. Que don que posees, que magia que desbordas.

Cuanta gloria he de saborear...
...y todo lo permites

martes, abril 28, 2009

Confessions of a Shop-aholic



Ciertamente, es demasiado similar a "The Devil wears Prada", con el matiz distinto de jugar el reverso de dicho filme.

Luego de un pack de "cinabon bites" que no llegué a abrir, un Espresso & cream enlatao' que me harté al instante, unas taquillas gratis, y dos cervezas esperándonos para el -después de ver la película- entramos a la sala propuesta por mí. Admito que recibí miradas extrañas por haber tomado la decisión de ingresar a la opción que mucho de mi se desvinculaba.

Yo habia visto los pre del filme. Sabía que muy malo no podia ser algo que viniese de Bruckheimer (Jerry no hace nada malo), asi que entré preparada a lo que viniese.

Isla Fisher y su "green scarf" se la lucieron, definitivamente. Hace pensar que uno tiene cosas materiales, pequeñas, quasi insignificantes que se subvalúan. Cosas que nos mantienen atados a una suerte perspicaz. Alguna foto en la billetera, alguna pulsera que indica buena suerte para el resto de la vida, algún dije que nos regalara la abuela que tanto nos quiso. Algo, siempre hay algo que nos hace creer en la buena suerte y que dicha buena suerte se puede quedar impregnado en un objeto.

Es certero que sigue siendo cursi que una película te ponga a una escritora, compradora compulsiva, desafiante de la vida que, a diez minutos de comenzado el filme encuentra a su pareja perfecta, que luego los secretos salen al aire y que de igual manera todo se perdona con una reaparición furtiva cualquiera. Es cine, total y absoluto cine, pero es un cine que libera estrés, que surte sonrisas a los que acuden a disfrutarla.

Esta vez me guardo la crítica medalaganaria y digo que sí, esta película-cliché me colocó en la posición de creerme el escenario completamente. Porque todos quisiéramos ser, en algún momento, tan suertudos como "la chica de la bufanda verde".