miércoles, febrero 24, 2010

Música, droga inverosímil


Sentarse a escribir nunca fue tan difícil. Tener unas letras al frente y algo mas de una hora para sacar todo al aire antes de que vuelva a ser presa de mi elección nunca resultó tan complicado. Pareciese una comedia trágica de esas que leíamos cuando los maestros nos obligaban en los días de colegio y niñez.

Quise devolver el tiempo, quise tatuarme en aquella calle en donde "Halal food" estaba escrito en luces parpadeantes, acordarme de mi padre y su terquedad, de canciones en inglés en un radio chueco, canciones empalagosas que me mantenían embelesada cual droga cualquiera. Recordé el escenario, recordé que, ciertamente esa droga era la que seguia manteniendo copos de felicidad en mi. Me levanté y abrí el refrigerador, tomé la mermelada de cranberries, algo de queso crema y, mientras el calor derretia el mismo, subi a todo volumen "Saldremos a la lluvia". Recordé que a veces es tan necesario esos cortos momentos de estar con uno mismo mientras la droga de la música nos ayuda a curar. Aun es difícil continuar el escrito aquel, sin embargo, siento que será mas ligera la carga.

"All that time she was silent still"

martes, febrero 23, 2010

Saving room

I've come to realize that I'm not as good as I thought in my english-writing-skills. I'm needing this in order to achieve things in a way I couldn't imagine before.

When the big "blue box" lets me out, I will let go so many ideas into paper. Hopefully that will happen soon. It turns out we all have a second good chance to start living.

miércoles, enero 06, 2010

Irse


Me había dicho que me fuera, que este lugar no me pertenecía mas, que no me veía en estos sitios, con esta gente. Yo le dije que lo sabía, que me hice la chiva loca para olvidarme de un pasado marcado e intentar revivir.

Con los ocho que llevo arriba es algo doloroso entender que el tiempo se marcha y no da reparo. Creo que me dejé llevar prontamente en que la edad me hacía justicia y era tiempo de polvorear al tiempo y, de tiempo en tiempo, hasta se me ha hecho la vida añicos. Me duele pintarrajear una realidad que me deja con poco menos de 10 minutos para sorbear un té inglés de desayuno (que hasta el café he dejado) junto a alguna tostada de queso y mermelada de fresas. Cuanto quisiera ser aquello que él me ha dicho que ya soy, me ha dicho que hace rato existe en mí, cuanto creo que ha mentido.

Quisiera poder volver a sumergirme en el almíbar de sonrisas del que tanto hablé hace tiempo, en aquellas tardes árabes de esquina y de, por supuesto, algún negro servido en taza. Quisiera que me llevaras contigo esta vez, a ver si puedo aprender a tomar birras sin pensar en la resaca, dormir al aire libre sin saber donde, irme a navegar por caminos no recorridos, sembrar, por primera vez, algo de aire de libertad.

...Y que venga todo eso con este 2010, a ver si se reivindica el destino que me ha tocado...

domingo, diciembre 13, 2009

Las trayectorias: 12

Me he ido colando -y desgastando- poco a poco de la razón de ser de mi interés primario. He redimido algunas cosas para quedarme envuelta en el sazón del sin sazón incierto que me traba.

Cada vez que el periódico me pica un ojo y, me atiborro de sus letras, noto que mi espíritu pende y titila, repito, se desgasta. El Jueves pasado olvidé recorrer la ciudad y sus museos, olvidé por igual el Jazz de Casa de Teatro del Lunes, Martes y Miércoles. Me perdí la celebración del Amarillo-azuloso paralelepípedo que me embarga, dejé a Saramago envuelto en sábanas nuevas con aroma a otro hogar. Sin embargo, cuando uno se cree que ya todo lo perdido nunca se gana ni que lo fuercen a ser, me topo con las trayectorias a las que tanto tildé de impostergables dentro de la agenda, cuyas nunca me han visto, y noto que la esperanza no se ha perdido.

Este miércoles me pongo el traje de vuelta atrás y pienso colmarme de memoria. Que no me espante la sabiduría cuando toque a mi puerta, la quiero recibir solemnemente y hacerla mía de una vez por todas.

viernes, noviembre 20, 2009

El Umbral

Hacia ella me dirigia, pausada y sigilosa como quien augura lo que llegará...



El bermejo de sus cabellos lo decía todo, las historias contadas en su regazo mientras alguna que otra vez se colaba mi mano sobre su nuca me hacían darme cuenta que pronto se esfumaría, religiosamente, toda su cabellera suave. ELLA que siempre nos ha obligado a los refrescos después del almuerzo (para luego inventar un modo de como deshacerme de ese liquido que no consumo) insistiendo en que "de algo muere uno", inclusive ese día en que, sollozando en el diván, juraba que no daba mas a la tregua.

Sabido es que ELLA nunca ha censurado el lenguaje irreverente de los suyos, ni las acciones asqueantes *a veces, de quienes le rodean. No perdono el hecho de que se rinda sin luchar, de que siga escondiendo su dolor y jure felicidad eterna. El final de las historias nunca es feliz para todos los actores, y en esta obra de vida, este escenario forzado no traerá mas que arrepentimiento por una gran parte de los que dicen quererla.

Nunca pedí que se repitiera la historia, nunca quise, aferrarme a seres que en evidencia nos dejan para descansar, y, aun no me cabe que el destino siga trazando, a su antojo, lo que le parece.

Que no se acabe esto nunca Gloria, esto de quererte tanto...


Imagen por V.F