martes, abril 17, 2007

Los días del ayer


Va y viene mi alma de esponja....
(Manolo García- Para que no se duerman mis sentidos)

Perdonenme, pido excusas. He dedicado mis tres meses pasados a NO BLOGUEAR (que ya es un verbo establecido y todo) quizás porque nada sorprendente había sucedido en mi existir, o bien, porque así lo consideré en un entonces presente.

Abandonar mis diez bocas ha sido lo mas cruel que he hecho desde que desmoralicé el lente y lo dejé oxidar. Atiendo ahora a dolores, quejanzas mas amplias que en calma bien pausada me han dejado. Mis diez hijos han dejado de moverse por causas extremas, por razones que duelen. "Alejarme quiero, adentrarme en el silencio, abandonar esta senda"...

Espero volver a alimentar las páginas que se enmarcan en estas 17 pulgadas, espero que estas manos, estos diez, vuelvan a SER. Que vuelvan ellos a encontrar su cauce, que vuelvan a correr y hacer ruido, de ese ruido que engullen los pocos que me leen y no discontinuan su frecuencia.

Espero, tatuar el pasado en un instante y lanzarlo al mar.
Volver a vivirme, volver a existir.

sábado, enero 20, 2007


"Yo no creo en la identidad de un pueblo determinado. Creo en generaciones capaces de soñar, capaces de inventar, capaces de cambiar”. José Saramago


Desde los tiempos de la libertad pintarrajeada, desde los “ahoras”, los momentos actuales, a nosotros, a quienes no sobrepasamos aún el cuarto de centenario, nos ha tocado ver un cielo lleno de mentiras de democracias. De dedocracia como tanto se escucha decir por el allí y acá. Hemos venido queriendo ser conformistas, pero, se nos ha tumbado el brazo de la aprobación sin sentar cabeza.

Terminé de leer este libro “Ensayo sobre la lucidez” que, a pesar de no ser extenso, me tomó desde junio del año pasado, cuando Pepita me lo trajo desde nuestra adorada Cuba, hasta el día de hoy, cuando, despejada de las clases de la universidad y ayudada de un apagón común de ciudad Santo Dominguera, tuve que dejar mis labores en el trabajo y, dedicarme felizmente a la lectura. Finalmente le acabé, salí airosa de su contenido y, me encantaron los Pre-finales, los comienzos, los centros.


Exquisito desde la punta de los dedos hasta sus hebras craneales, este libro resulta ser otro absceso cerebral creado por José Saramago en mí. A pesar que también lleva “ensayo” como título, no pensaba yo que iba a entremezclarse el tan buen “Ensayo sobre la ceguera” en este relato, pero así fue, pude constatarlo en el momento en que se hace alusión a los ciegos de hace cuatro años (los reales o los que se hacen, que son iguales) de la ciudad sin nombre.


La manera de recrear el estado actual de nuestros pueblos, esa forma en la que José nos hace reír con sus pdd, pdm y pdi, partido de derecha, partido del medio y partido de la izquierda respectivamente, más que una burla, le veo hasta sentido de seriedad al asunto. Partidos de derecha que no saben que hacer con el Fondo Monetario, Banco Mundial; Partidos de Izquierda que temen plantear el sentido intrínseco de la Izquierda misma (sus raíces); Partidos que se convierten en mediadores para “estar bien con todos”, en fin, partidos que terminan siendo “Partidos del medio”. De esos que venden derechos, voz, libertad.


Sucumbe la ciudad en unas elecciones donde, la abstinencia, el voto en blanco, esa discrepancia entre razones se convierte en un derecho ejercido. El estado se sorprende, se convierte la ciudad en un estado de sitio totalitario. Maniobras se fecundan desde el gobierno para con el pueblo, motivando a los tan sumados “atentados” creados por un mismo eje hegemónico: “Estado vs. pueblo”.

El trayecto se hace corto, las palabras Saramaguienses se vuelcan rápidamente hacia el recuento de la mujer que no cegó mientras todos los habitantes de la ciudad de la ceguera lo habían hecho, y, una carta hace responsable a la misma de que estos votos blancuzcos han sido guiados por esa fuerza que, nunca cegó. Episodio que queda claramente definido como “única mujer que no quedo ciega entre tanta gente”. Curioso.


El escrito termina con un encuentro de cordura real y verdadera de uno de los participantes policíacos que tratan, en principio, buscar pruebas no existentes para inculpar a esta mujer, y terminan siendo justos para con la misma.


Los medios se vuelven mentirosos, fiel fotografía de lo que hoy acontece en el diario vivir. Se quiere ocultar la verdad y ella resurge como blanca espuma de mar. Todo acaba de manera súbita y no esperada. BravoBravísimo Saramago

domingo, diciembre 31, 2006

Año Nuevo... Nuevo Catálogo de seres y estares
Ay!, si el mono no camina con la cola atravesada
no es que no valga la pena pero hay cosas con más importancia
Ay, si a veces to'a las cosas te salen medio enredadas
cierra esa página del libro
que tal vez mañana te hagan buena cara
Ay!, la vida ya te ha dado esos momentos que esperabas
pero no olvides que como otras cosas la vida también es prestada
Déjalo ir, déjalo ir, déjalo ir, déjalo ir!
Ay!, si a veces te preocupa lo que pasará mañana
piensa sólo en el presente porque ya el pasado no tiene importancia.
(Marta Gómez- Déjalo ir)

martes, diciembre 26, 2006

El pueblo no tiene ideologías mija, que no las tiene.

En un do, re, mi, fa, sol, la si… (Do) me cantaba H.B la retahíla que traduce ínfimamente el sentir de los dominicanos cuando de seguimientos políticos se habla. Y me dice el don. Me dice. El pueblo que no cree en figuras, tuerce su hombro hacia otros campos menos difíciles de comprender. Se inmersan (muy empapadamente) en las religiones baratosas, en los “amenes”, “gloriases”, “dios te salve Maria, Juan, Pedrito” o mas bien en los deportes en los que no se necesita pensar mucho para comprender lo que va sucediendo. Los deportes que se valen de unos azules, amarillos, rojos y verdes para crear euforia en los tres costados de isla que nos circundan.

Es así, tristemente, como vemos entonces pisotear un José Martí no nuestro, un Maximiliano Gómez abatido de buscar-sin-encontrar almas que encaminar hacia un No dispar mundito que se pueda caminar a pies. Es así, angustiosamente cuando se ven banderolas decorar carros sin gomas ni puertas, esqueletos vivos que duermen en casas en donde te da la acostumbrada bienvenida una crucecita rosariada, un cuadro de un hombre con espinas, y, por supuesto, la susodicha bandera que una vez en el carro se desprende para iluminar los espacios del hogar con su frase memoriosa impregnada “El equipito”.

Claro, es mejor siempre así, un pueblo sin ideologías mas que llegar FINALMENTE al tan esperado paraíso con 21 juegos ganados, unos cerebros que siguen bailoteando al roncanroll de los idiotas, unas gentes que no saben quien/para quien gobierna quien gobierna. En fin, un pueblo dominicano que cada día más sucumbe en el llanto sórdido, transparente y chueco del no saber que seguir, ni mucho menos para que sirve seguir.
Y yo que no le quería creer a H.B...

jueves, diciembre 21, 2006



...A nadie puedo preguntar con las palabras del alma, y es mi tristeza un papel que el viento no deja caer...

Erase una vez, una diminuta mariposa que revoloteaba todas las mañanas por mi cerebro. Todos los Domingos ella era la encomendada a hacerme creer maga de ilusiones, era ella quien me hacía pensar que la vida se puede dar toda en un instante, era mi compañera fiel de sonrisas, mi reflejo brevemente distorsionado.


Desperté una clara mañana y fui a caminar por los parques de auroras, por las letras acongojadas que olvidan dueños, por las calles cansadas de ser desdibujadas. Eran los comienzos de unos aires de felicidad, de una felicidad a punto de ser corrida hacia el infinito.


Estaba yo, estaba ella presente y estaba el medio transistor, el nexo entre nosotras dos, mi padre. Durante dos segundos sentí el frio de su paladar, fielmente me fue sincero, fielmente me dijo que nuestra mariposa bailarina se nos iba sin pensar en adioses cercanos, fielmente me dijo que nuestra bailarina simplemente se nos iba sin pedirnos permiso.


Con o sin causas de repente se me ha nublado el pensar, éste aun permanece intacto, no acepta el hecho, no acepta la incertidumbre.

Sutilmente me han ido inundando las mismas causas, sutilmente se me ha hecho la garganta y la razón un solo nudo, duramente me ha golpeado el mazo de lo absurdo por tercera vez. Hoy pretendo arroparme con esas alas que con cadencia movía mi mariposita, hoy espero verle quieta pero despierta, hoy quiero que mañana nuestra bailarina regrese a endulzar a áquel que le espera con su débil timón, hoy quiero creer que creo en ángeles compasivos que me la traerán de vuelta a como estuvo. Hoy, hoy sencillamente le estoy esperando con almohada y cobija.
La hora no te llega Emilia... te queda mucho por dar, mucha felicidad a impregnar.