La Habana teje toda una historia en mi sien, bien porque mi hermana duro seis duros años estudiando medicina en la ELAM y porque desde siempre han corrido por mi sangre las notas de mi Silvio, Pablo, Compay Segundo y Varela, solo por mencionar algunos. Pues hoy, entre la tristeza a medio talle que me embarga, aquella tristeza de sentir las frases de mi madre, de mi Pepe, de mi Carmi y hasta de mi H.B, me senté con la mac en el frente y con la ventana ondeando estos incesantes copos de nieve a escuchar "Chan Chan", afirmo que nieve brotaba tambien de mis ojos, como lluvia tenue y serena, como miel curando las heridas de la soledad y la lejanía. Quiero estar en casa.
La he escuchado mas de diez veces en lo que voy escribiendo esto, y no me cansa, no hay forma de que el ritmo deje de impregnarse en mi. Es duro vislumbrar el futuro que aun no se dicta, sin embargo, el entender esto de que todo es temporal, pasajero, pareciera tomar un tamiz un tanto eterno tambien. Entre hojas de Arce y Nieve lavare mis penas y seguire adelante. Quizas Cuba me espera en algún Julio cercano, con algunos recorridos sin escribir aun. Mientras sigo esperando aquel dichoso balance que ha de llegar, pasivo, en este cuerpecito valiente.
...Y la he puesto en el "playlist" para que todo aquel que ingrese a este blog sienta lo que siento, aunque sea un chin.