Un hilo que pende
se mueve
se enreda
tejiendo la espera
del cuerpo invisible
Hilando la vida
deshilando amores
esperando
No hubo trenes
ni cedros
ni sombras
ni el reloj
ni zapatos de tacón
Solo la vida
Enmarañándose
en la rueca de Penélope
sin Ulises
ni Serrat