
Hace cuatro años intenté reparar el corazón visitando a mi familia neuyorkina, el dolor cedió lo suficiente para pasar un verano entre ajetreo y visitas a los museos, un verano de felicidad liviana. Se me quedó The Glass House de Philip Johnson, la expo aquella en el MoMA y el viaje a Boston.
En el 2009 volví a NY en un viaje flash, tomé una guagua a Washington D.C y pasé dos días mágicos junto a las primas. Hoy, se acerca el tiempo del reencuentro, esta vez para ver a mi madre y a mi Pepe. En una semana estaré viajando a verles... estoy feliz, sin embargo, mi ser lleva un tamiz un tanto afligido dado que solo permaneceré algunos diez días. Me hacen una falta enorme, una falta indescriptible.
Este año la alegría me persigue y quiero que me alcance, sin embargo he dejado de apegarme a ella, quiero que entre en mí y se apodere de éste, mi ser, mientras la calma se vaya posando en mis pies. Un viaje a Italia vendrá pronto, ojalá así sea, ojalá y estos pies circunden las callejuelas de Roma, de Florencia y de Nápoles, y que no sea solo esta vez.
Ojalá y los caminos de esta vida me lleven a algo mas que eso, como diría Silvio; "Si me levanto temprano,fresco y curado, claro y feliz,y te digo: «voy al bosque para aliviarme de ti», sabes que dentro tengo un tesoro que me llega a la raíz."