Ha sido raro en estos dias; despues del Cinque-Terre todo ha ido minimamente en decadencia; mis expectativas de Siena y de Tivoli han cambiado mucho; la gente es un poco arisca y el lugar [este ultimo, Tivoli] es un poco alejado de todo. Villa Adriana y Villa D'Este fueron los lugares a ver hoy; esta ultima me encanto.
Un capuccino y un sketch fueron mi despedida; al llegar al hotel corrimos hacia el restaurante a tener un risotto, al regresar, y al subir las escaleras no pude moverme mas. Es raro, dure media hora sin poder moverme y ahora aun, mientras escribo, siento el dolor en mi pierna izquierda. El viaje a Italia ha sido grandioso, sin embargo, es hora de irse ya.
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