viernes, mayo 04, 2012

Despedidas

Hace dos días he estado despidiéndome de gente que posiblemente jamás volveré a ver, hoy, después de doce horas de vuelos estoy de regreso en la ciudad que nunca duerme.  Sí, estoy en New York de nuevo para reunirme con quién tenía mas de dos años sin ver y quién sería mi acompañante del concierto de mi banda favorita de todos los tiempos; The Cranberries.

En ésta visita médica me sobrará tiempo para volver a ver a la bella Sophia, a la nueva belleza de Annabelle y a todos los tios y tias que viven dentro del trajín del Empire State.  Sin embargo, aunque sea por dos, cuatro o veinte días de estar aquí nunca me canso.  Me encanta el sonido del subway, los tropezones de Manhattan, las luces de neón de la ciudad.  Me gusta que todo esté lejos y cerca, y que siempre haya algo que hacer las 24 horas de cada día.

Pero basta de NYC, es justo decir que en Utah dejé a mas de un manojo de personas que esperan su graduación un día como hoy, y a quienes quizás jamás vuelva a ver.  También me tocó despedir a una de las mejores y mas dulces personas que he jamás he conocido y quién luego zarparía de vuelta a su hogar en España.  A mí me esperan menos de los dedos de una mano en días aquí en la gran ciudad para regresarme al desierto del oeste y empezar lo que será mi nueva vida; quién diría que echaría por la borda mis tickets de regreso a República Dominicana por una oferta tardía de permanecer en el desierto?.  Pero así es la vida, llena de caminos que hay que desdibujar conforme se va avanzando en ella.  Me olvidaré de pensar en los míos que me esperan en mi tierra cálida y húmeda y me conformaré con la brisa seca y caliente del wild wild west.

Hasta la vista!