martes, octubre 12, 2010

martes, octubre 05, 2010

And don't forget to breathe...


Hoy desperté de un gran sueño,aprendí la diferencia entre tener claro lo que hay que hacer y hacerlo justo a tiempo, o bien planear las cosas mucho mas adelante de lo que puedan ocurrir hasta el punto de saber lo que viene, como y cuando ha de llegar.

La brisa de la mañana me dejó claro que no estoy en el caribe, los suaves copos de nieve ( si nieve) que cayeron en la tardecita, justo cuando se ponía el sol y entraba la lluvia me recordaron que la blancura me espera, y que el calor humano se ira poco a poco desvaneciendo hasta que no quede vestigio alguno de aquellos abrazos cotidianos. En resumidas cuentas, he de sobrevivir a lo que me espera, y he de esperar sobrevivir a estos 4 semestres que vienen.

En la tarde vino el Yoga, y el tema principal de la clase fue Resistencia, y pareciese que la profesora me estuviese leyendo el pensamiento cada vez que da una de esas clases tan revitalizadoras. Alguien me dijo que era necesario desplegar energia en algo mas que la cotidianidad, alguien me dijo que buscara alguna otra salida al embrollo de los dias venideros, a este mes que me sobrecarga con su peso.

Me han dicho que Octubre es un mes de nervios, de expectativas, y de recuerdos mágicos de otras épocas. Demasiadas cosas han llegado a mis oídos, sin embargo, para mi este es un mes que trae los recuerdos de los cumpleaños de dos personas a quienes adoro muchísimo. Estos son unos dias que anhelo porque me intriga el hecho de saber que sera de mi a finales de este periodo, si acaso los huesos tendrán fuerza para seguir escribiendo. Me intriga tambien el hecho de tener las respuestas sobre aquel posible viaje a Italia que tanto ansío, quisiera rememorar aquellas historias que mi viejito me contaba cuando regresó en sus dos ocasiones de esa tierra lejana.

A mi lado, fijas, están las paginas que he de recorrer de inmediato, con toda la fatiga posible que este cuerpo pueda aguantar me agarro de esta tabla de naufrago, y vuelvo, a mi eterna canción.

Que el grandioso Billy Joel siga con sus melodias tan suculentas, y que de una vez por todas el positivismo se haga cargo de mi.