domingo, septiembre 12, 2010

Wind of change


I remember listening to this song over and over again when cheering myself up was needed. I don't remember any other song from Scorpions that I could really love like this one.

Twenty days already far away from home, from any of the two homes I left in my sweet little island. I wasn't ready to write my first page of "experience" of this sooo quiet state of UTAH, but I think this is the best time when with two weeks of classes only 3 projects have been asigned, already a test taken and another exam is waiting for me tomorrow.


Este viaje no fue como el de Mayo del 2009, no, no fue un viaje de expectativas enormes, este fue un viaje de nervios. Relato que el viaje duro 22 horas, tomando en cuenta que uno de los aviones en el que viajaba, tuvo percances técnicos y literalmente, como cuando uno se monta en una OMSA queda', tuvimos que desmontarnos y esperar que lo arreglaran. Perdi el tercer vuelo, evidentemente por retrasos de la aerolinea, y tuve que esperar el ultimo vuelo que salía de Texas a eso de las 21 hrs de este Western time, lo que significan dos horas menos que en mi Santo Domingo. Llegue a SLC a las 23 hrs, y efectivamente, mis maletas no llegaron en ese vuelo. Luego de esperar algo mas de una hora, recogí las tres que me acompañaban y tome el shuttle bus que me llevaría a Logan. A las 2 am es poco probable que uno recuerde como se ven los edificios, lo que si recuerdo, efectivamente, es que la temperatura andaba por los 2 grados Celcius y que yo andaba en camisilla arrastrando maletas hasta el dormitorio.

Aquel Martes 24 quedara blindado en la memoria, solo dormi 3 horas, porque, aquel reloj de mano que ahora llevo, tenia la alarma puesta para las 7 (puesto que tenia reunion a las 7:45 con los coordinadores de la USU), y al salir corriendo del cuarto, asearme, vestirme y mirar hacia afuera para darme cuenta que las luces aun no estaban encendidas, me di cuenta que mi reloj marcaba las 7:40, pero las 7:40 de hora de Santo Domingo. Así que me quede tiesa, lista a esperar dos horas mas para bajar al encuentro.

La primera semana paso cual flash, las activaciones de números de telefono, las compras apresuradas para tener todo lo que se necesita, las investigaciones de menesteres arquitectónicos y la compra de los libros de texto que excedían mi presupuesto mental original me llevaron justamente esos siete dias. La segunda semana que me despidio ayer, fue algo dificil, tomar el primer examen de una materia que tiene mas letras que mi tema de tesis: Site Analysis: Social, Behavioral, & Biophysical Dimensions, y darme cuenta que no me zafare de los examenes dificiles. Otro examen mañana me espera, sumado al del Jueves que junto a tres proyectos que quedan marcados para esta semana me recuerdan a mis últimos latidos de vida arquitectónica. Desde hoy he prometido que me encasillare en los 9 creditos que me propusieron, y olvidare tomar estos 17 creditos que me tienen tomando clases de Lunes a Viernes hasta que cae el sol.

Hasta ahora solo puedo dejarles algunas imagenes del Rodeo y del USU campus, espero poder describir los recodos de Logan mas detenidamente, porque sin lugar a dudas, esta vida de valle me sienta muy bien. Respirar el sonido de los cuervos matutinos junto a la riquísima niebla que me despierta cada mañana es como recurrir a alguna especie de paraíso terrenal. Evidentemente, es un paraíso incompleto que espero pueda completarse poco a poco, con el tiempo que espera a por nosotros.

A ser estudiante de nuevo me ha tocado, y esta vez he de disfrutarlo...

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