miércoles, enero 06, 2010

Irse


Me había dicho que me fuera, que este lugar no me pertenecía mas, que no me veía en estos sitios, con esta gente. Yo le dije que lo sabía, que me hice la chiva loca para olvidarme de un pasado marcado e intentar revivir.

Con los ocho que llevo arriba es algo doloroso entender que el tiempo se marcha y no da reparo. Creo que me dejé llevar prontamente en que la edad me hacía justicia y era tiempo de polvorear al tiempo y, de tiempo en tiempo, hasta se me ha hecho la vida añicos. Me duele pintarrajear una realidad que me deja con poco menos de 10 minutos para sorbear un té inglés de desayuno (que hasta el café he dejado) junto a alguna tostada de queso y mermelada de fresas. Cuanto quisiera ser aquello que él me ha dicho que ya soy, me ha dicho que hace rato existe en mí, cuanto creo que ha mentido.

Quisiera poder volver a sumergirme en el almíbar de sonrisas del que tanto hablé hace tiempo, en aquellas tardes árabes de esquina y de, por supuesto, algún negro servido en taza. Quisiera que me llevaras contigo esta vez, a ver si puedo aprender a tomar birras sin pensar en la resaca, dormir al aire libre sin saber donde, irme a navegar por caminos no recorridos, sembrar, por primera vez, algo de aire de libertad.

...Y que venga todo eso con este 2010, a ver si se reivindica el destino que me ha tocado...