jueves, mayo 28, 2009

Sólo las estrellas bastarán (en cada loco hay por lo menos un sueño)

Despierto, miro abajo. Ruido, viento, callejuelas sin rumbo, gente que camina al tic tac sonoro de los relojes que retrasan el tiempo. Corriendo escaleras abajo, con frio en los brazos, hago muecas y nada sucede. Ahí queda él, sonriendo siempre, tomando del suelo aquel pedazo de cartón que tiré antes de ayer, aquel zapato impar morado que alguna vez le sobraba belleza, aquel bolso de papel sucio.

Alucinando es como todo se ve mejor, pintarrajeando un rato la cordura y olvidando el desempleo, el dolor, la verdad que hiere, la dura vida que arropa.

Nos desgarra una noticia de muerte que describe un suicidio en el mar, Blades nos hace un poema y me deja sumergida en llanto. Esto no es nada fuera de lo común, la insanidad mental es un extracto de la realidad de las ciudades.





Sebastián
Autor: Rubén Blades


En cada barrio hay, por lo menos, un loco.
El del nuestro se llamaba "Sebastián".
Lavaba carros y hacía de todo un poco,
Para ganarse el pan.
"Sebastian" tenía una novia imaginaria,
Y con ella discutía sin cesar.
Se ataba al cuello una capa hecha de trapos
Y corriendo por las calles lo escuchábamos gritar:
"Sebastian, si me quieres conquistar,
Sólo las estrellas bastarán;
Sólo las estrellas bastarán".

En cada loco hay, por lo menos, un sueño.
Ser amado era el ideal de "Sebastian"
Con papel, lata, cartón y mucho empeño
Comenzó su plan.

Por amor alucinando, implacable,
Fue creando la más grande super nave espacial,
Para irse con su novia,
"De nuestro barrio de mierda hacia el mundo sideral".
En cada sueño hay, por lo menos, un drama,
Y en angustias se enredaba "Sebastian".
Una noche, cuando con el cielo hablaba,
Sobre el horizonte vio una luz cruzar.
Feliz gritó, - "espérame" -
Y lo vi correr lanzándose en el mar,
Tratando aquel destello recobrar,
Porque "Sólo las estrellas bastarán;
Sólo las estrellas bastarán!"

Sobre la arena sucia de la playa del mercado
Hay una vaina que parece un proyectil.

De sus alas cuelga una capa de trapos;
De su sombra, una soledad sin fin.
Su novia imaginaria aún lo espera.
En las noches hace guardia, frente al mar.
Nadie la conquistará.
A ninguna otra ilusión se entregará,
Fiel al loco que le dió la Eternidad,
Porque sólo las estrellas bastarán.
Sólo las estrellas bastarán:
Sólo las estrellas bastarán!

2 comentarios:

FLX dijo...

touching..
Lo triste del caso no es ser loco. Ser loco no seria tan malo sino fuera por vivir en la soledad cuando nadie entiende su forma de ver las cosas. Ser tan insignificante a los demas, que casi es un fantasma, y que todos sean indiferente a su sufrimiento como si fuera de mentira.

Este post me hace acordar de "Loquillo" (lamento no poder acordarme de su verdadero nombre; mi madre no estuviera contenta). Loquillo, era un muchacho como de unos 16 años con dificultad mental, que vivia en un barrio cercano. El iba al barrio donde yo vivia a limpiar zapatos y hacer cualquier oficio que encontrara para ganarse un par de pesos. El hablaba muy de pronto, gageaba, muy nervioso y siempre parecia estar en un pleito con alguien. A mi madre le molestava mucho ver a alguien pasar tanto trabajo, y siempre que lo veia lo invitava a mi casa a que comiera algo. Ella escuchaba con calma, todas las quejas que el tenia contra otros vecinos, para ella poder hablar con ellos al respecto. El empezaba hablar despacio y claro, desahogandoze contando todo el trabajo, maltratos y abusos que pasaba diariamente. Que la gente lo trataba peor que aun perro... dentro de sus frustaciones aveces sele salian las lagrimas, esto le rompia el alma a mi madre ...

En ese tiempo yo estava muy pequeño para entender bien su dolor, pero al leer esta historia me hace reflecionar. Al fin, no importa que tan perdida sea la realidad mental de una persona, al igual que a todos los demas su alma necesita comprendimiento, amor y poder soñar...

Felix

Troba dijo...

me recordaste a un loco de los balcones y a un hombre extrano que besaba todo lo que hallaba a su paso...

besos!