miércoles, septiembre 03, 2008

Cuando se enturbia la vista

Hoy es miércoles, un miércoles de brisas, mucha lluvia y muchas cosas guardadas que debería contar.

Ayer regresé a casa “Home and dry” a pesar de los vientos huracanados de Hanna (una tormenta que casi lleva mi nombre). Llegué a casa como a las 19 hrs. y mientras me disponía a tomar el baño me dieron la tremenda noticia de que Fi había muerto. Fi, el hámster de mi hermanita pequeña que llevaba dos años y 9 meses con nosotros había desistido de vivir.

Es cierto que un hámster no es como un perro guardián que corre a recibirte y jadea de felicidad por verte. También es cierto que no tararean tu nombre en ladridos y saltan y juegan a tus pies, pero Fiona, cariñosamente Fi, era “nuestra mascota”, era ese otro miembro de la familia que se vigila, se quiere, se acaricia de cuando en vez, ¡era nuestro Ratón!

Pasamos la noche entera hablando de cosas sin sentido, hablamos un poco de cómo mami en las mañanas le dejaba su comida lista y ella esperaba en las barras de su jaula.

Luego del incidente fuimos a dormir, desperté hoy con la brisa sacudiendo las persianas y con un dolor enorme en el ojo derecho. Hacia días que tenía unos comienzos de orzuelo interno en el ojo, pero por no preocuparme mucho “no le di mente a eso”, hasta que hoy desperté con el asunto grave.

Los orzuelos internos se producen básicamente por secuelas de una gripe, anemias, estados anímicos inestables y mayormente por Estrés. Quisiera saber cuales de las anteriores no tengo, porque si bien no es una sumatoria de todas entonces diría que es mucha coincidencia. Mi hermana que es medico me dijo que tenia que “desestrezarme” un poco y que me tranquilizara.

Hoy tengo que ir al medico a ver si me recetan un asunto en un papel a ver si finalmente se va “la esfera incumbente” de mi ojo. Mientras, no puedo ni leer, ni usar la pc, ni siquiera pensar en abrir algún documento de Autocad.

Seguiré escuchando a Manolo García desde mi puesto, con “saldremos a la lluvia” de fondo poniéndome feliz.

1 comentario:

Troba dijo...

siempre confiando en el ojo
nó en el anteojo
(por cierto, bella mirada)
abrazos ...