viernes, febrero 08, 2008

La vida sigue llena de historias


Como un sancocho se muestra la vida, llena de historias que hacen cada momento perdurable o no en el pensar. De retazos y lápices, de abrazos y amaneceres, la vida se va llenando.

Estos últimos momentos de felicidad ni bien sé a quien dedicar, raída la sien, envuelto los sentimientos aquellos y lista a modificar la visual y de una vez por todas (permitiéndome) perdonar lo imperdonable.

Me ha tocado repetir la misma historia, y este escrito de eso trata, de historias repetidas, de historias que he venido mascullado poco a poco, de momentos rancios que ni quiero recordar. Pero una cosa es lo que se espera enterrar y otra cosa es la resurrección que se efectúa sin permiso alguno y aquí me deja, reviviendo aquellos doloros tiempos en que la perfección dejó de mostrarse en tu tez. He aprendido a conocerme y a saber que mi tiempo de maduración no ha quedado completo con "el tiempo" aquel. No he cambiado mi pensar, nada sigue siendo igual y sin embargo igual sigue siendo para tí.

Historias me ha ido deslizando bajo el colchón, en el teclado, en la pantalla esta vida misma, las he visto-oido-sentido mil y una veces en mi ser. Historias que aun despues de jurar no doblegarme ante semejante acción, he violado una y otra vez sembrando segundas oportunidades por doquier a aquella gente que creía merecían la misma.

Nunca es para siempre...más, nunca es para siempre. No son para siempre aquellas mariposas en el estómago, no son para siempre las sonrisas no fingidas, no son para siempre los momentos de lágrimas de felicidad, nada es para siempre y mi caso no es la excepción. Ha llegado el momento idóneo para despegar de mi silla mi pequeño cuerpo y "liberarme" de las mismas cosas que un día repugné tanto y hoy me acostumbro a las mismas, creo, ha llegado el tiempo en que mirar hacia atrás sea solo para sonreir la felicidad actual, ha llegado el lapso en el que las amistades, los amores, las verdades sean crudas y transparentes, ha llegado, bien diría mi abuelo Chago, el momento de "borrar con excremento" aquello que me hizo triste tanto tiempo, tantas veces, tantos momentos actuales. Me he permitido sonreír por lo menos tres veces al día, me he permitido llorar menos de una vez por semana, he dicho que "La vida es bella" sin importar las malas parejas que te toquen en el camino, las piedras que haya que tirar a un lado y aquellas noches en donde el amanecer nunca sucedió de inmediato.

He dictado una vez mas, muchos tecleos en el blog, he puesto mi media sonrisa al aire para que todos la vean y respondan al unísono. Me he permitido bordar mis presentes y pensar chin a chin lo bueno que el futuro habrá de traerme, con o sin tí a este costado de alma.

4 comentarios:

david santos dijo...

Hola, Ana.
Muy buena historia y buena imagene.
Yo adoré tu trabajo.
Gracias por compartirlo

FECUS dijo...

Es muy interesante la historia.

Debe de hacerlo mas continuo para mantener a los lectores de tu blogspot interesado en tu escrito.

Trovadorhp dijo...

Dios te libre de los cìrculos viciosos ...
un besote

Miguel A. Rojas H. dijo...

Somos carne en el sancocho, hazta que nos coma la muerte......